El camino que hace un cliente desde que te descubre hasta que te contrata
Imaginá un embudo de cocina: entra mucha agua arriba y sale menos abajo. Con los clientes pasa igual. Muchas personas ven tu publicidad, algunas entran a tu web, pocas te consultan, y de esas, un porcentaje te contrata. Mové los controles de abajo para ver cómo quedaría tu propio embudo.
Hacé clic en cada etapa para entender qué pasa ahí
Cuando hacés publicidad, tu anuncio aparece justo cuando alguien está buscando un abogado de tu especialidad, o mientras navega en Instagram o Facebook. El abogado no necesita hacer nada más — el anuncio trabaja solo las 24 horas.
Una vez que la persona hace clic en el anuncio, llega a tu página web. Tiene entre 5 y 8 segundos para decidir si quedarse o irse. Si la página no transmite confianza rápido, se va y busca otro abogado.
Esta es la etapa más importante. La persona se animó a escribirte. Ahora el tiempo es clave: si no respondés en los primeros 30 minutos, hay muchas chances de que se vaya a otro abogado que responda antes.
La persona habló con vos. Ahora decide si te contrata o no. Acá muchos abogados pierden clientes porque dan el precio demasiado rápido, no explican bien el proceso o no transmiten suficiente confianza en esa primera conversación.